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La banca española y el síndrome de Estocolmo

La banca, ayudada por los distintos gobiernos que estamos sufriendo los españoles, ha conseguido lo que parecía inimaginable. Ha secuestrado a la sociedad española que malvive anestesiada bajo lo que podríamos denominar síndrome de Estocolmo.

Vivimos una época muy triste donde increíblemente celebramos cada robo (dación en pago) que comete la banca como una victoria y lo aceptamos como algo inevitable. Incluso la gente sale a manifestarse a la calle para exigir que la banca les robe impunemente sus viviendas.

El engaño está tan extendido que las victimas de la banca exigen que se les robe su vivienda

El síndrome de Estocolmo y la dación en pago

Todos los días podemos ver en redes sociales imágenes de distintas plataformas felices por haber conseguido que alguna familia se libre de la carga de una hipoteca de por vida. Pero en realidad no se dan cuenta de que están celebrando que les han engañado, que les han robado su casa, sus ilusiones y los miles de euros que han invertido.

En los últimos años se han firmado en España una gran cantidad de daciones en pago, en la mayoría de los casos, por personas que se han “informado” gracias a lo que han visto en televisión, prensa y sobre todo Internet. Consideran que la dación es la única solución a sus problemas. Deciden entregar su vivienda al banco y lo hacen porque no pueden seguir afrontando el pago de una hipoteca muy alta. En cierta manera es comprensible. Pero la dación en pago no es una forma de solucionar el problema. En la mayoría de casos es una forma de agravar la situación. Muchos firman una dación parcial, asumiendo una deuda muy alta y firman un alquiler “social”. Pero la dación en pago no termina con la firma ante notario. Después vienen las sorpresas del Ayuntamiento con la plusvalía municipal, que todavía se cobra en muchos ayuntamientos y puede suponer una cantidad muy importante. Pero lo peor viene por parte de Hacienda con el impuesto de incremento patrimonial que puede suponer una cantidad todavía mucho más alta.

La dación en pago es una solución recomendable si realmente no tienes ningún tipo de ingreso, no te interesa la vivienda o no se puede alquilar. Pero si tienes unos ingresos mínimos, aunque no sean suficientes para pagar la hipoteca, es muy posible salvar tu vivienda. “Por favor no firmes una dación en pago sin consultar antes otras alternativas”.

Gracias a todas sus mentiras, actualmente hay miles de de personas que sueñan con regalar su vivienda a un banco. En “El negociador bancario” estamos cansados de recibir diariamente llamadas de personas que quieren firmar una dación. Para nosotros es muy triste explicarles que nosotros no hacemos eso, que no somos colaboradores de la banca, que nuestro trabajo es bien distinto.

En “El Negociador Bancario” somos de los pocos que pensamos, que regalar la vivienda al banco que te ha estafado, no es una solución, es una desgracia. Es hora de darse cuenta de que estamos secuestrados y hay que dejar de aceptarlo.

 

El síndrome de Estocolmo y la cláusula suelo

El engaño de la cláusula suelo, es algo ya totalmente indescriptible. La banca se la inventó para asegurar los altos ingresos a los que siempre han estado acostumbrados. Si los intereses bajan, como ha ocurrido, los intereses que cobraría serían mucho mayores que el valor del dinero. Lo que nadie nos cuenta es que la banca está pagando también unos intereses mucho más bajos por el dinero que le prestan (sin hablar del rescate que les ha llegado desde Europa a coste 0). Por lo tanto, la banca no está dejando de ganar dinero por los intereses bajos y no se va arruinar por devolver lo que ha robado. Pero son avariciosos por naturaleza. Siempre quieren más, mucho más.

La banca ha conseguido que todos asumamos que la cláusula suelo ha podido ser un triste error de unos banqueros bien intencionados, y que la culpa es de las personas que firmaron las hipotecas con cláusula suelo. Todos sabemos que devolver el dinero robado por la banca, supondría un grave riesgo para nuestra economía y hasta el Tribunal Supremo se ha dejado engañar.

Pero el gran éxito de las entidades financieras ha sido que, aunque haya miles de hipotecas firmadas con cláusulas suelo, todos los afectados hacen un gran esfuerzo para pagar religiosamente. Ningún afectado piensa que ha llegado el momento de dejar de pagar y defenderse de verdad. Aún a sabiendas de que les están robando.

Hay dos formas de defenderse contra la cláusula suelo:

  • Hacer el juego al gobierno y la banca. Seguir pagando mientras solicitas la nulidad de la cláusula suelo y ver si hay suerte y te devuelven algo de lo que te han robado.
  • Plantar cara de verdad. Dejar de pagar y buscar la nulidad de la hipoteca por cláusulas abusivas. En “El negociador bancario” tenemos muy claro que esta es la única solución justa, aunque la justicia en España ya nos lo ha dejado muy claro nuestro Tribunal Supremo que no es la mejor opción.

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