Desde que comenzara la crisis en 2008, muchas familias han quedado desprotegidas ante sus problemas económicos y las deudas que han ido arrastrando, ya sean hipotecarias o de otra índole.

En estos casos, donde las familias no pueden hacer frente a las deudas normales del día a día con los ingresos que obtienen, pueden llevar a un riesgo de quiebra familiar o estar ya sumido en ella.

Con el fin de ayudar a estas familias en situación de quiebra familiar se creó la ley de segunda oportunidad, la cual pretende dar un respiro a las familias o pequeños empresarios con sus deudas.

En 2017, el número de deudores concursados fue de 5.131 (1.036 de personas físicas sin actividad empresarial y 4.095 de empresas concursadas) muy lejos de las cifras de algunos países de la UE como Alemania o Francia.

Uno de los motivos que apuntan a estos datos tan bajos puede ser el desconocimiento por parte de las familias y pequeños empresarios de este mecanismo.

Es por eso que te vamos a explicar qué es la ley de segunda oportunidad, que requisitos debes cumplir y quien puede acogerse a ella.

¿Qué es la ley de Segunda Oportunidad?

Según el Boletín Oficial del Estado (BOE) la ley de mecanismo de segunda oportunidad, reducción de carga financiera y otras medidas de orden social o como se conoce normalmente, ley de Segunda Oportunidad, pretende dar la posibilidad de que una persona particular o pequeño empresario puedan continuar su vida o emprender nuevas iniciativas sin tener que arrastrar las deudas que ha contraído y las cuáles le perseguirían de por vida.

Esta ley de segunda oportunidad, que entró en vigor en 2015, surgió en un principio como una medida para los emprendedores que no podían hacer frente a sus deudas, pero se amplió para el resto de personas físicas, es decir para el resto de ciudadanos.

En cuanto a la cantidad máxima de deuda que pueden tener los particulares, pequeños empresarios o avalistas es de cinco millones de euros.

¿Cuáles son los requisitos que debes cumplir?

Una vez que sabes qué es la ley de segunda oportunidad y a quien va dirigida, vamos a decirte cuales son los requisitos que debes cumplir para poder acogerte a ella.

  • Uno de los requisitos de la ley de segunda oportunidad es haber intentado llegar a un acuerdo extrajudicial de pagos entre el deudor y el acreedor. Este proceso dura unos dos meses y suele ser rechazado por el acreedor.
  • No debes tener ningún proceso penal por delitos contra el patrimonio, el orden socioeconómico, incurrir en falsedad documental o contra la Hacienda Pública o la Seguridad Social o contra los derechos a los trabajadores en los 10 años anteriores al concurso de acreedores.

Delitos contra el patrimonio: Aquellos destinados a disminuir el activo de bienes y derechos de un particular, persona jurídica o institución pública, con ánimo de lucro, ya sea propio o en beneficio de un tercero. Los más comunes son robos, hurtos o alzamiento de bienes.

Orden socioeconómico: Utilización de nuevas formas de enriquecimiento injusto, usando métodos que aprovechan la complejidad de la economía y los variados instrumentos para operar en ella. Algunos ejemplos serían el blanqueo de capitales, delitos societarios o de propiedad intelectual.

  • El concurso de acreedores no debe haber sido declarado culpable, es decir que las causas de la insolvencia no hayan sido provocados de manera intencionada por el deudor.
  • Que haya satisfecho en su integridad los créditos contra la masa (gastos o deudas que se han ido generando en fecha posterior al Auto de declaración de Concurso), y los créditos concursales privilegiados y, si no hubiera intentado un acuerdo extrajudicial de pagos previo, al menos, el 25 por ciento del importe de los créditos concursales ordinarios.
  • Además de haber satisfecho lo expuesto en el punto anterior, deberá:
  1. Acepte someterse al plan de pagos previsto en el apartado 6 del art. 178 bis.
  2. No haya incumplido las obligaciones de colaboración establecidas
  3. No haya obtenido este beneficio (la ley de segunda oportunidad) dentro de los diez últimos años.
  4. No haya rechazado una oferta de empleo adecuada a su capacidad dentro de los cuatro años anteriores a la declaración de concurso.
  5. Acepte de forma expresa, en la solicitud de exoneración de pasivo insatisfecho, que la obtención de este beneficio se hará constar el Registro Público Concursal por un plazo de cinco años.

Cómo acogerse a la ley de segunda oportunidad

Como ya te hemos comentado, lo primero que debes hacer es intentar llegar a un acuerdo entre el deudor y el acreedor. Para ello podrás contar con un mediador concursal que hará de interlocutor entre ambas partes.

Si finalizadas las negociaciones (unos dos meses) no se ha conseguido alcanzar un acuerdo entre las partes, se procederá a solicitar ante un juez un concurso de acreedores de manera voluntaria.

Una vez se comience el proceso judicial, deberás contar con un abogado, ya que se debe presentar la solicitud ante el juez que haya conocido previamente el concurso de acreedores. Además de esta solicitud de este beneficio, se debe incluir una propuesta de pagos durante los 5 años siguientes, a la cual quedará sometida el deudor.

De esta manera quedará exento de pagar sus deudas, siempre que el proceso sea definitivo y no tenga recursos para pagar sus deudas.

¿Desaparecen las deudas para siempre?

El acreedor podrá pedir la revocación de la exoneración de las deudas, si en los 5 años posteriores a la segunda oportunidad, entiende que el deudor ha actuado de mala fe o ha obtenido ingresos que no pone en conocimiento (“dinero en negro”).

En caso de que sea aceptada esa revocación de la exoneración de las deudas, el deudor dejará de estar sujeto a la ley de la segunda oportunidad y contraerá sus deudas de nuevo.

Principales problemas de la ley de segunda oportunidad

Uno de los principales problemas de esta ley es que está hecha sin pensar en el ciudadano de manera que no se admite ningún tipo de negociación o quita con organismos de la Seguridad Social o Hacienda.

Otro problema está relacionado con el requisito de no haber renunciado, en los cuatro años anteriores a la declaración de concurso, a una oferta de empleo adecuada a su capacidad. El problema se encuentra en la definición que se le otorgue a “un empleo adecuado a su capacidad”, ya que es un término muy amplio.

Como habrás podido comprobar, no hay una solución que se ajuste a una gran mayoría de los deudores. Por eso, desde Defendo Abogados llevamos a cabo un estudio personalizado de todos nuestros casos, siendo la primera consulta y el estudio del caso gratuitos.

Si tiene problemas para hacer frente a tus deudas, no lo dudes más y contacta con nosotros.

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